Mes: noviembre 2017 (página 1 de 2)

Los museos de Londres dejarán de ser gratuitos

Uno de los atractivos de Londres desde la vertiente cultural es la gratuidad de sus museos. Sin embargo, la crisis también golpea a éstos y, parece, a partir de ahora dicha gratuidad desaparecerá.

Efectivamente, parece que ese atractivo de los museos londinenses desaparecerá en breve, ya que, como leemos en el diario El Mundo, la crisis económica ha hecho disminuir las donaciones corporativas con las que se sostenían buena parte de los museos de la capital británica, a través de un sistema que permitía la, hasta ahora, entrada gratuita a gran número de museos de la ciudad. De esta forma, la actual entrada gratuita será sustituida por un sistema de donaciones voluntarias por parte de los visitantes que permitiría sobrevivir a algunos museos al borde de la asfixia económica.

Este nuevo sistema no supondría, sin embargo, un impedimento o un obstáculo para las rentas más bajas a la hora de disfrutar de los museos de Londres, ya que, como de su propio espíritu se desprende, sólo consistiría en sustituir la entrada gratuita por una donación voluntaria del importe que quisiera el visitante, con lo que, en cierto modo, el carácter gratuito continúa conservándose, pero añadiendo un valor añadido a la visita, recordando al visitante que, a pesar de la gratuidad, la cultura tiene un valor intrínseco que debe ser apreciado por quienes disfrutan de ella.

El anuncio lo ha realizado el Alcalde de Londres, Boris Johnson, quien, acompañado del actor Kevin Spacey, ha indicado que “sería una buena idea que las personas pagasen el precio que considerasen por la visita; creo que podría funcionar y que deberíamos hacerlo”. Asimismo, ha indicado, en la línea de lo apuntado anteriormente, que “si, a partir de ahora, se empieza a pagar una cuota voluntaria, los jóvenes se darán cuenta de la importancia de las instituciones culturales”, de modo que, con ello, se conseguiría un doble objetivo: por un lado se obtendría la financiación necesaria para los museos londinenses en estos tiempos de crisis; y, por otro lado, se conseguiría concienciar a la sociedad del inmenso valor que se atesora en los museos y de la indispensable labor que cumplen, algo que muchas veces deja de apreciarse si el ciudadano tiene la impresión de que lo que es gratuito no tiene ningún o escaso valor.

Parece, por tanto que, a partir de ahora, cuando visitemos los museos de Londres, tendremos que rascarnos el bolsillo, aunque recordando también que será un ejercicio voluntario, quedando en la conciencia de cada uno el determinar qué valor tiene para nosotros el arte y la cultura que encierran los museos y que se ponen a nuestra disposición tras el esfuerzo y el trabajo de multitud de personas deseosas por mostrarnos el resultado de su tesón.

En cualquier caso, a pesar de que tengamos que pagar lo que se llama “la voluntad” para entrar en los museos de Londres, la verdad es que vale la pena hacer un pequeño esfuerzo económico para disfrutar de los siglos de Historia, Arte y Cultura con mayúsculas que nos ofrecen y que enriquecen aún más cualquier visita a la capital británica.

¿Eurovegas prefiere Madrid o Barcelona?

Cual “Bienvenido Mr. Marshall”, el multimillonario norteamericano Sheldon Adelson ha aterrizado en España y ha armado un buen revuelo con su megaproyecto de “Eurovegas”, volviendo a reavivar la eterna rivalidad entre Madrid y Barcelona.

El proyecto de Sheldon Adelson

Y es que el megaproyecto que propone Sheldon Adelson bien vale esa rivalidad renovada, un proyecto que va mucho más allá del aspecto lúdico que de forma simplificada se podría asociar en un primer instante a unas Las Vegas a la europea. Así, una vez terminado (allá por 2022) tendrá doce hoteles de al menos 3.000 habitaciones cada uno, todos de cuatro o cinco estrellas, lo cual supondría una docena de edificios de unas 40 alturas. Asimismo, habrá un gran centro de convenciones y otros equipamientos: por supuesto no menos de media docena de grandes casinos, pero también teatros, dos campos de golf (quizá más, dependiendo del espacio disponible) y un gran pabellón deportivo. Para poner todo esto en marcha será necesario invertir la astronómica cantidad de 17.000 millones de euros, lo que lo convertirá en la mayor inversión privada de la historia de Europa, un verdadero maná en plena crisis que llegaría a suponer el pleno empleo en la zona donde radicase finalmente el proyecto.

Más de 5 millones de visitantes extranjeros al año, un crecimiento del PIB para la Comunidad que lo acoja cercano al 5% y cerca de un 1% a nivel nacional, son argumentos más que suficientes como para apostar por esta propuesta de Sheldon Adelson y echar el resto por hacer realidad el proyecto.

Mucho se ha dicho sobre el proyecto de “Eurovegas”, con voces a favor y voces en contra. Entre los primeros se utilizan los argumentos económicos ya apuntados. Entre los segundos, se argumentan básicamente cuestiones morales por lo de lúdico que sin duda tiene el proyecto; una especie de “sodoma y gomorra” a la española, aderezado con argumentos que también pondrían el acento en las concesiones que por parte de la Administración Pública española deberían hacerse al tal Adelson. Por ello, para entender bien el proyecto y lo que supone habrá que hacer una serie de consideraciones previas y aclaratorias.

Por ejemplo, desde “PromoMadrid” (una empresa pública destinada a la promoción económica de la Comunidad de Madrid en el exterior y ha sido a través de ella como se han mantenido las relaciones habituales con Adelson) se desmiente tajantemente que se haya presentado entre las exigencias una larga serie de exenciones fiscales o un estatuto laboral especial para el complejo.

Sí es cierta, por el contrario, otra de las reivindicaciones del magnate Adelson que han llegado a la prensa: que se pueda fumar en los casinos. Esto, al fin y al cabo, no haría sino repetir lo que ya ocurre en la propia Las Vegas, donde está prohibido fumar en todos los recintos comunes como los restaurantes, pero no en los propios casinos.

Cambios en la legislación urbanística

Del mismo modo, serían necesarios algunos cambios en la legislación urbanística, pero no es algo que deba sonar tan extraño, ya que es un proyecto singular que, por tanto, tiene necesidades singulares, pero no es la primera vez que ocurre algo así. Ya se ha hecho en París con “Euro Disney”, en Cataluña para instalar “Port Aventura”, e incluso se hizo en Aragón para el proyecto fracasado que surgió en Los Monegros.

Por cierto, que planes fracasados como aquél o el que se pensó en Ciudad Real son otra de las rémoras de “Eurovegas” en la opinión pública, que recuerda esos proyectos y cree que éste podría correr una suerte parecida. Por eso es tan importante recordar una diferencia fundamental: en aquellos casos se trataba de promotores que tenían que captar posteriormente inversores; ahora promotor e inversor son la misma empresa, la cual es “Las Vegas Sands”.

Hay al menos tres desmentidos importantes más que remarcan desde la Comunidad de Madrid: el primero, que “Las Vegas Sands” haya pedido dinero público o avales de algún tipo, lo que es rotundamente falso. Probablemente, la única ayuda que pedirá la compañía son 25 millones de euros (de un total de 17.000) del “Banco Europeo de Inversiones”.

El segundo, que se esté pidiendo suelo público y gratuito: no sólo eso sino que Adelson y sus empresas tendrán que entenderse directamente con los propietarios, ya que la Comunidad de Madrid no está ni haciendo de intermediario ni mucho menos acumulando suelo para el proyecto.

Y el tercero, que es la conclusión de los anteriores: si llegase a Madrid, “Eurovegas” no le costaría ni un euro al contribuyente de forma directa. Obviamente, sería necesario reforzar algunas infraestructuras, pero los terrenos que se están barajando ya están razonablemente bien comunicados y, por tanto, las inversiones no serían muy cuantiosas.

¿Cómo son los taxis en España y el extranjero?

Un poco de historia

Antes de investigar cómo son los taxis fuera de España, vamos a remontarnos a tiempo atrás. La palabra “taxi” es de origen griego y se trata de una abreviatura de “taxímetro”, que significa tasador de medida. Aunque compartan un mismo nombre existen unos taxis más icónicos que otros, todo el mundo conoce por ejemplo el clásico taxi de la ciudad de Nueva York. Los hemos visto en miles de películas y series de televisión. Su llamativo color amarillo se debe a la facilidad para distinguirlo del resto de coches de la gran ciudad.

Otros taxis de perfil alto son los londinenses; negros, de estilo antiguo y pequeños en tamaño, lo que ha hecho que se conviertan en un símbolo de la capital inglesa.

Precios de los taxis en España

Obviamente, las diferencias no sólo son externas. El precio, el dato que más nos importa a la hora de coger un taxi, también varía en función de la ciudad y el país en el que te encuentres. De esta forma, en función de la ciudad y el país en la que te encuentres, el precio de los taxis puede variar en mayor o menor medida. El precio de los taxis va en función del sueldo, el modo de vida, la calidad de vida, etc. de la ciudad en la que lo cojas.

Barcelona se proclama líder en cuanto a precios más elevados. Analizando un trayecto de tres kilómetros de ida y otros tres de vuelta, sale a 14,82 euros, importe al que se aproxima Tarragona con trece euros y Soria con once. En el lado contrario, las más económicas son: Las Palmas de Gran Canaria con un presupuesto inferior a seis euros, Valencia con seis y Jaén con poco más de siete.

Para lo que prefieren autobús, Barcelona sigue siendo la ciudad más cara con un precio de más de dos euros por un billete sencillo, seguida de Sevilla con 1,40 euros, diez céntimos más que en Madrid. En cuanto al bonobús, el más caro se localiza en la capital española con 1,83 euros, Gerona con 1,07 y Barcelona con un euro. Por otro lado, las ciudades más baratas son: Lugo que no llega a medio euro, Logroño con 53 céntimos y Cuenca con 58.

Si eres de los que optan por sacar su propio coche a pasear, tendrás que atender al precio de los parquímetros. En este caso también es Barcelona la más cara, mientras tanto las más económicas son Santander, La Coruña y Burgos.

Precios de los taxis en el extranjero

El continente con los precios más elevados es Europa, haciendo un cálculo de una distancia de cinco kilómetros, Oslo es la ciudad más cara con 29,41 euros por delante de Zurich con 25,28 euros y Luxemburgo con 20,47 euros. Por ejemplo, Madrid y Barcelona rondan los 10 euros, así que ocupan puestos intermedios.

Las ciudades más económicas son Bangkok (Tailandia) con un presupuesto inferior a dos euros al igual que Mumbai (India) y Bogotá (Colombia). En Europa están Atenas con cinco euros y Kiev con dos euros.

Ya sabes, antes de viajar mira a ver qué tipo de transporte te sale más económico ya ahorra dinero.

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